jueves, 31 de julio de 2014

La luz de la recámara tan tenue, tan baja.
Y veo tu sombra frente a mi, tu figura esbelta, desnuda.
No puedo negarme a ser tuya.
No puedo resistirme a tus caricias.
A tu lengua en mi garganta.
A tus besos que enchinan mi piel.
A tus embestidas fuertes, pero luego suaves.
A tus labios, y a morderlos.
A tu cuerpo.


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